El diseñador de sonido Carlos García, que ofrece una charla en la Casa Elder de Santa Cruz, manifiesta su preocupación por la escasa difusión de su profesión
Aunque en España los profesionales del mundo del cine son cada vez más conscientes de la importancia del sonido en las películas, "que no solamente es una música y unos efectos, sino que crea todo un ambiente", todavía "sigue siendo una especie de cenicienta dentro del proceso de producción de un filme". Así lo manifestó a DIARIO DE AVISOS el diseñador de sonido Carlos García, quien, junto a Diego Staub del estudio gallego Cinemar Films, ofrecerán hoy una masterclass en la Casa Elder de Santa Cruz, a las 17.00 horas, organizada por el Centro de Estudios de Cine de Canarias (Cecan).
Cinemar Films fue el estudio donde Jaime Fernández hizo las mezclas finales, Carlos Faruolo el diseño de sonido y los técnicos franceses Patrick Ghislain y Julien Naudine crearon los efectos de sala de la película Celda 211. En ese filme Diego Staub y Carlos García se encargaron de mezclar y grabar el doblaje de la versión gallega.
Según explica Carlos García, el trabajo de diseñador de sonido es la de plantear la línea que va a seguir en una película los efectos de sonido, o también llamados efectos sala o foleys. "Buscamos esa sonoridad y después añadimos los elementos necesarios para armar la estructura del filme y contar toda la historia. A eso hay que sumar los diálogos y la música, teniendo en cuenta la coordinación con la imagen. Para los efectos sala no tengo que ir directamente al objeto real que produce el sonido, como un caballo para grabar su galope. Se sigue acudiendo a unas cortezas de coco golpeadas sobre una madera. Ahora se graba en digital pero todos los elementos siguen siendo iguales a cuando se hacía en las radionovelas o el teatro", comenta García.
El técnico de sonido puntualiza que en algunos casos esa grabación se manipula digitalmente. "Si se busca una sensación fantasmagórica, se tratan los sonidos para crear un efecto irreal, extraño. Se procesan, aplican secuencias adicionales y modifica el tono", precisa. García aclara que normalmente el director tiene ideas claras sobre lo que quiere, pero suele prestar atención a las propuestas del diseñador de sonido. "Indica la manera en la que una secuencia funciona mejor o quita todo el sonido directo para crearlo de nuevo".
Fuente: Diario de Avisos